La inversión inmobiliaria en España podría crecer entre un 5% y un 10% en 2026, alcanzando un volumen estimado de 19.000 a 21.000 millones de euros, según el informe Real Estate Market Outlook 2026 de CBRE. De cumplirse estas previsiones, sería el mejor año desde 2018 y podría marcar un nuevo récord histórico.

Factores que impulsan el crecimiento

  • Demanda interna sólida
  • Tipos de interés estables, en torno al 2%
  • Mejores condiciones de financiación
  • Regreso del capital “core” e interés institucional
  • Buen rendimiento de los activos inmobiliarios

El residencial, motor de la inversión

El segmento living seguirá liderando la inversión, impulsado por la fuerte demanda de alquiler y el déficit estructural de vivienda, estimado en más de 700.000 unidades. Aunque los precios seguirán subiendo, lo harán a un ritmo más moderado, de un solo dígito.

Destacan:

  • Proyectos Build to Rent, especialmente vivienda asequible
  • Residencias de estudiantes y otros formatos alternativos
  • Creciente polarización entre vivienda asequible y producto “prime”

Evolución positiva en otros sectores

  • Oficinas: recuperación de la actividad en Madrid y Barcelona, con baja disponibilidad en zonas prime
  • Hoteles: España se consolida como destino atractivo, con interés en lujo, reconversiones y usos mixtos
  • Retail: impulso del consumo y del turismo, con preferencia por activos de mayor calidad
  • Logística: demanda sólida, limitada por la escasez de oferta

Auge de activos alternativos

CBRE destaca el crecimiento de sectores como:

  • Data centers, impulsados por la IA y la digitalización
  • Healthcare, por el envejecimiento de la población
  • Infraestructuras y activos deportivos, ligados a nuevos modelos urbanos y sociales

Conclusión

2026 se perfila como un año clave para la inversión inmobiliaria en España, con un entorno financiero estable, mayor liquidez y un mercado atractivo tanto en activos tradicionales como alternativos.