BBVA prevé una subida del 7% en el precio de la vivienda en 2026

El mercado inmobiliario español se enfrenta a un escenario complejo marcado por precios al alza, una demanda sólida y una oferta insuficiente. Esta combinación mantiene la tensión tanto en la compraventa como en el sector de la construcción.

Puntos clave

1. Previsión de precios

  • El precio de la vivienda aumentará un 10% en 2025 y un 7% en 2026.
  • La tendencia alcista se mantiene pese a las primeras señales de desaceleración en el número de transacciones.

2. Demanda sólida

Existen varios factores que sostienen la fuerte demanda de vivienda en España:

  • Creación de empleo y mejora de las condiciones laborales.
  • Incremento de los salarios reales.
  • Tipos de interés relativamente bajos.
  • Formación de nuevos hogares, tanto nacionales como procedentes de la inmigración.
  • Compra de segundas residencias por parte de compradores extranjeros.

3. Oferta insuficiente

  • El crecimiento de la construcción será del 10% en 2025 y del 12% en 2026, cifras insuficientes para cubrir la demanda existente.
  • Entre 2021 y 2025 se ha generado una brecha acumulada de 625.000 hogares sin cubrir.
  • Solo el 45% de los hogares creados en ese periodo ha sido atendido por la oferta disponible.

4. Compraventas: desaceleración

  • En agosto de 2025 se registraron 38.239 operaciones, un 1,3% menos que el año anterior.
  • Los principales frenos a las transacciones son la escasez de oferta y los precios elevados.
  • La previsión apunta a un crecimiento del 1,8% en 2025 y a un ligero estancamiento en 2026 (-0,3%).

5. Obstáculos para la construcción

BBVA identifica ocho limitaciones estructurales que dificultan el aumento de la oferta de vivienda:

  1. Incertidumbre regulatoria derivada de la ley de vivienda y del marco del alquiler.
  2. Escasez de suelo finalista disponible.
  3. Presupuesto público limitado para impulsar nueva vivienda.
  4. Falta de mano de obra cualificada y envejecimiento del sector.
  5. Baja productividad, un 25,4% inferior a la media nacional.
  6. Encarecimiento de los materiales, con 33 productos subiendo por encima del IPC.
  7. Competencia con la vivienda turística, que ronda las 400.000 viviendas.
  8. Restricción del crédito al sector, un 80% inferior al nivel de 2008.

6. Recomendaciones de BBVA

  • Mejorar la rentabilidad de las empresas constructoras, especialmente de las pymes.
  • Alcanzar un consenso político e institucional que permita reformas estructurales.
  • Incrementar la coordinación entre las distintas administraciones públicas.

7. Conclusión

  • La combinación de una demanda firme y una oferta limitada seguirá presionando los precios al alza.
  • Sin reformas profundas que aborden los factores estructurales, la brecha entre oferta y demanda continuará ampliándose.
  • Para compradores e inversores, 2025 y 2026 siguen siendo años de oportunidad, aunque con menor margen para adquirir vivienda a precios competitivos.